La presidenta Claudia Sheinbaum solicitó al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, la extradición de dos exfuncionarios implicados en el caso Ayotzinapa: José Ulises Bernabé y Abraham Eslava Arvizu. La petición se realizó en una reunión a inicios de septiembre y fue confirmada el 9 de ese mes en conferencia de prensa.
Ulises Bernabé era juez de Barandilla en Iguala la noche del 26 de septiembre de 2014, cuando recibió a entre 16 y 17 estudiantes normalistas. En lugar de iniciar un procedimiento legal, los entregó a policías municipales de Cocula y a personal de Protección Civil de Iguala, quienes presuntamente estaban vinculados con el grupo criminal Guerreros Unidos. Posteriormente ingresó de forma irregular a Estados Unidos e inició un juicio de asilo político, lo que impidió su detención inmediata.
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Por su parte, Abraham Eslava Arvizu, exfuncionario de la entonces Procuraduría General de la República (PGR), está acusado de tortura contra Felipe Rodríguez Salgado, alias El Cepillo, presunto integrante de Guerreros Unidos, así como de desaparición forzada, coalición de servidores públicos y de haber participado en diligencias encabezadas por Tomás Zerón en el Río San Juan, donde se localizaron bolsas con restos humanos. En octubre de 2022, un juez de control ordenó su detención.
La solicitud de extradición ocurre a pocos días de que se cumplan 11 años de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
Con información de Milenio
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