La presidenta Claudia Sheinbaum realizará una visita de dos días a Sinaloa en medio del contexto de violencia derivado del conflicto entre facciones del Cártel de Sinaloa, enfrentamiento que se mantiene desde hace más de un año y medio y que ha dejado miles de víctimas, desplazamientos y afectaciones económicas en la región.
Durante su agenda, la mandataria encabezará una reunión del Gabinete de Seguridad en una zona militar de Mazatlán, donde también ofrecerá su conferencia diaria y participará en un acto público. Posteriormente, en Culiacán, dará inicio a la construcción de un hospital. La visita busca mostrar presencia institucional en el estado en un momento marcado por la persistencia de la violencia.
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El conflicto principal en la entidad se concentra en la disputa entre las facciones conocidas como Los Chapitos y La Mayiza, ligadas a los liderazgos históricos de Joaquín El Chapo Guzmán e Ismael El Mayo Zambada. De acuerdo con datos de la fiscalía estatal citados por reportes periodísticos, desde septiembre de 2024 se han registrado al menos 2 mil 400 homicidios y cerca de 3 mil 800 desapariciones, lo que convierte a 2025 en el año más violento para Sinaloa en la última década.
La violencia se ha intensificado en municipios del sur del estado, como Mazatlán, Escuinapa y Concordia, donde se han reportado bloqueos carreteros, ataques con drones contra campamentos militares y la desaparición de trabajadores de una empresa minera. Otros municipios, como Elota y San Ignacio, también registran agresiones armadas, desplazamientos de población y afectaciones a actividades económicas, incluidos proyectos turísticos.
Comunidades completas han abandonado sus localidades por la presencia de grupos criminales, mientras que en algunas zonas la población ha adoptado restricciones informales de movilidad ante el temor a hechos violentos. A estos factores se suman denuncias previas sobre minería ilegal en áreas protegidas, situación que habitantes señalan como persistente.
El Gobierno federal ha desplegado operativos contra las facciones del cartel y ha reportado decomisos de armas y drogas, así como detenciones de integrantes de las organizaciones criminales. Sin embargo, los episodios recientes de violencia evidencian que el conflicto continúa activo en distintas regiones del estado.
La visita presidencial ocurre en este contexto de confrontación prolongada entre grupos del crimen organizado, así como en medio de presiones externas para fortalecer las acciones contra el narcotráfico.
Con información de El País
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