Las autoridades de Tailandia congelaron las cuentas bancarias y todos los activos de Jakkaphong “Anne” Jakrajutatip, empresaria y copropietaria de Miss Universo, luego de que un tribunal emitiera una orden de arresto en su contra por un caso de presunta fraude. La decisión fue tomada por la Comisión de Bolsa de Valores de Tailandia (CBVT), que también declaró a Anne como persona “no apta y poco confiable” para realizar negocios.
El congelamiento incluye todos los recursos financieros y demás bienes que Jakrajutatip posea en el país, y las restricciones se mantendrán, en principio, durante 180 días, mientras avanza el proceso judicial en su contra. La orden de arresto se emitió tras su falta de comparecencia en la audiencia final del juicio programado en noviembre, lo que llevó a las autoridades a considerarla un riesgo de fuga.
La empresaria, principal accionista del conglomerado JKN Global Group, fue acusada de presunta malversación de fondos, desvío de recursos mediante testaferros y la firma de contrataciones ficticias para engañar a inversores. La trama investigada por la CBVT involucra operaciones fraudulentas estimadas en alrededor de 16 millones de dólares, según el organismo regulador.
Jakrajutatip adquirió el control mayoritario de Miss Universo en octubre de 2022, cuando su empresa compró el 50 % del certamen a la firma estadounidense IMG Worldwide LLC. A finales de 2023, JKN enfrentó problemas de liquidez y se declaró en estado de bancarrota, afectando también su posición dentro de la organización.
Hasta ahora, Anne se mantiene con paradero desconocido y no ha emitido ninguna declaración oficial respecto a la orden de arresto ni a las acusaciones en su contra. Las autoridades han impuesto, además, una prohibición de salida del país y la incapacidad de ejercer cargos en empresas públicas, como parte de las medidas vinculadas al caso.
La decisión de congelar sus activos se produce en medio de una serie de controversias y acciones legales relacionadas con la organización Miss Universo, cuyos actuales copropietarios enfrentan investigaciones tanto en Tailandia como en México por diferentes causas vinculadas a posibles delitos financieros y otros presuntos ilícitos.
Con información de El Financiero.
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