La cantante Sabrina Carpenter detuvo brevemente uno de sus conciertos luego de que una persona del público arrojara un par de esposas metálicas al escenario mientras interpretaba uno de sus éxitos. El objeto cayó a pocos centímetros de la artista, lo que provocó sorpresa e incomodidad.
Carpenter interrumpió la canción para pedir respeto y expresó que ese tipo de actos pueden poner en riesgo su integridad y la de su equipo. Testigos señalaron que la artista lucía visiblemente molesta y pidió a los asistentes evitar conductas que puedan convertirse en incidentes peligrosos. “Esto no es divertido, es inseguro”, habría dicho al público antes de continuar el espectáculo.
El personal de seguridad identificó la zona desde donde se lanzó el objeto, aunque no se confirmó si la persona responsable fue retirada del recinto. El incidente generó conversación en redes sociales, donde seguidores defendieron a la cantante y pidieron medidas más estrictas en conciertos para evitar situaciones similares.
Con información de Infobae.
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