El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) advirtió que la reciente centralización de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), derivada de la reforma energética de 2024‒2025, podría ocultar pérdidas operativas, debilitar la transparencia y obstaculizar la competencia en el sector eléctrico. En 2024, las subsidiarias de generación reportaron pérdidas por más de 62 mmp y las pérdidas acumuladas de 2021 a 2024 superan los 38 mmp. Además, la unidad de distribución registró pérdidas por 62 mmp en 2024, mientras que las áreas de suministro general y telecomunicaciones también mostraron números rojos durante el mismo periodo.
El IMCO señaló que al desaparecer la estructura por subsidiarias, se dificulta evaluar el rendimiento de cada unidad, ya que los resultados financieros más rentables podrían ocultar las pérdidas de las demás. Por ello, recomendó mantener una contabilidad segmentada, conservar registros financieros por generación, transmisión, distribución y suministro, y asegurarse de que la reintegración no favorezca el acceso de la CFE a las redes en detrimento de otros competidores.
Entre las sugerencias adicionales aparecen:
- Retiro de centrales obsoletas, pues las unidades menos eficientes continúan restando rentabilidad.
- Priorización de inversión en transmisión, fortaleciendo la red eléctrica nacional con los recursos del Plan México 2025‑2030.
- Fomento de proyectos mixtos bajo contratos de largo plazo, que permitan al Estado mantener al menos 54 % del control de generación sin comprometer su salud financiera.
- Inclusión de Hacienda y Economía en los comités técnicos, para equilibrar criterios técnicos y financieros en las decisiones de la nueva CFE.
El IMCO advirtió que, sin estas medidas, la centralización podría resultar en una CFE más grande, pero no necesariamente más eficiente —un reto significativo si se busca garantizar precios bajos y servicios modernos en el suministro eléctrico.
Con información de Milenio.
AR

