La Fiscalía del estado de Sonora confirmó, mediante pruebas de ADN, que los restos localizados en Hermosillo corresponden a Marco Antonio, hijo de la activista Cecilia Patricia Flores, integrante del colectivo Madres Buscadoras de Sonora.
El hallazgo se realizó en una zona cercana al kilómetro 46 de una carretera en la capital sonorense, donde previamente Flores había localizado restos óseos y prendas que coincidían con las de su hijo, desaparecido en 2019 tras ser privado de la libertad por un grupo armado.
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Tras el análisis genético, las autoridades confirmaron la identidad. Asimismo, la Fiscalía estatal informó que hay al menos ocho personas identificadas como posibles responsables, quienes enfrentarán procesos penales por su presunta participación en los hechos.
La activista señaló que la confirmación del ADN valida lo que había sospechado desde el hallazgo. Durante más de siete años, Flores mantuvo la búsqueda de su hijo, en un contexto en el que familiares de personas desaparecidas realizan labores de localización de manera independiente en distintas regiones del país.
El caso ocurre en medio del panorama nacional de desapariciones, donde miles de familias continúan con la búsqueda de sus seres queridos, muchas veces con apoyo limitado de las autoridades. Cecilia Flores también mantiene la búsqueda de otro de sus hijos, desaparecido en 2015.
Con información de El País
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