La Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno acusó a la Secretaría de Marina de presentar deficiencias en el control de los recursos naturales bajo su resguardo, luego del robo de 22 toneladas de mango ataulfo en predios del Polo de Desarrollo Tapachula II, en Chiapas, lo que representó un daño estimado de 143 mil pesos al erario.
De acuerdo con la auditoría sobre la captación de ingresos por ventas de bienes del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, el 20 de mayo de 2025 civiles ingresaron sin autorización a los terrenos custodiados por la Marina y sustrajeron la cosecha. El reporte indica que una mujer identificada como Brenda Elizabeth Meza Sandoval se presentó en el acceso, se identificó como funcionaria de Bienestar y afirmó contar con autorización federal para entrar al predio.
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Según el informe entregado por la Marina, al menos 100 personas civiles, tres vehículos y dos camiones de carga participaron en la extracción del mango, el cual había sido resguardado como parte de los recursos obtenidos tras la tala de árboles durante la construcción del Tren Interoceánico. Un día antes, el 19 de mayo, un grupo similar ingresó al mismo sitio para cortar y estibar fruta de primera calidad.
La empresa estatal Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec tenía previsto obtener ingresos por la explotación de productos agrícolas en la zona, entre ellos mango, palma de aceite, café, achiote, limón y marañón. Sin embargo, tras la sustracción de las 22 toneladas, la Marina estimó una reducción significativa en las ganancias esperadas. Del mango de tercera calidad que quedó en el predio, se reportó una ganancia de solo 5 mil pesos.
En su evaluación, la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno señaló que no se identificaron medidas claras de vigilancia ni responsables del resguardo de los predios, a pesar de que estos fueron incorporados al patrimonio del organismo mediante acuerdos oficiales. Asimismo, advirtió posibles omisiones que podrían derivar en responsabilidades administrativas o penales para las personas involucradas.
Por su parte, Brenda Elizabeth Meza Sandoval negó haber sustraído la fruta y aseguró que su labor consistía en resguardar los terrenos cuando aún pertenecían a la Secretaría de Bienestar. Indicó que las personas que ingresaron eran trabajadores contratados para el corte del mango y que posteriormente dio aviso a la zona naval sobre la presencia de personal de la Marina, quienes se encargaron de la cosecha.
La exfuncionaria y actual regidora de Cacahoatán también señaló que las plantaciones no se encontraban en condiciones óptimas, por lo que parte de la cosecha se perdió antes de ser recolectada. La autoridad anticorrupción mantiene abierta la investigación para determinar responsabilidades y esclarecer los hechos.
Con información de El Universal
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