La Cámara de Diputados aprobó en lo general la nueva Ley General de Aguas y las reformas a la Ley de Aguas Nacionales (LAN). Tras horas de debate, también avaló un paquete de 18 reservas impulsadas por Morena, PT y PVEM, diseñadas para responder a las preocupaciones de campesinos que se han manifestado en contra del proyecto original.
Estas reservas incluyen ajustes en temas clave como la sucesión de derechos de agua, la regularización de pozos de libre alumbramiento, el reconocimiento de los sistemas comunitarios de administración del recurso y la ampliación de los plazos para solicitar prórrogas de concesiones.
El debate fue largo y tenso, con reclamos cruzados entre legisladores de oposición y la mayoría oficialista, e incluso momentos de empujones. Finalmente, el coordinador de Morena, Ricardo Monreal, subió a tribuna para presentar el paquete final de modificaciones, acompañado por los líderes del PT y PVEM. En su intervención, Monreal aseguró que las reservas se suman a más de 50 cambios incorporados desde días previos y lamentó lo que calificó como desinformación sobre el contenido de la ley, especialmente en temas como el supuesto despojo de agua, la retroactividad o la herencia de concesiones.
Entre los cambios aprobados destaca que la reasignación de derechos sucesorios y de propiedad vinculados al agua deberá resolverse en un plazo máximo de 20 días hábiles por parte de la Comisión Nacional del Agua. También se amplía el periodo para solicitar prórrogas de concesiones, se reconoce de forma explícita a los sistemas comunitarios de agua y se endurecen las sanciones por el traslado ilegal del recurso y por casos de corrupción en el otorgamiento de concesiones.
Otra modificación relevante señala que, al regularizar los pozos de libre alumbramiento, deberá evitarse cualquier práctica que pueda derivar en acaparamiento del agua. Asimismo, cualquier reducción o cancelación de volúmenes concesionados deberá hacerse con información técnica y notificación oportuna a los usuarios, una demanda presentada por organizaciones campesinas.
La oposición, sin embargo, sostuvo que las reservas no solucionan lo que prometen abordar. El PRI denunció que algunos cambios beneficiarían más a grandes corporaciones que a pequeños usuarios, y señaló un posible riesgo de retroactividad en la ley. Además, acusaron al bloque mayoritario de no realizar consultas obligatorias a pueblos indígenas, como marca la Constitución. Morena respondió que dicha consulta se realizó en 2019 como parte del Plan Nacional de Desarrollo, lo que detonó un fuerte intercambio con PAN y PRI que elevó la tensión en el pleno.
Los momentos más fuertes se dieron cuando legisladores discutieron la falta de consulta a comunidades indígenas, un punto que derivó en gritos y empujones entre bancadas. Al finalizar, Monreal defendió nuevamente el dictamen y afirmó que los argumentos de la oposición buscan confundir a los campesinos, asegurando que el texto aprobado no contiene los riesgos que se han difundido en su contra.
Con información de La Jornada
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