El Senado de la República aprobó una nueva Ley General contra la Extorsión, diseñada para tipificar de manera uniforme este delito en todo el país y fortalecer las herramientas legales para perseguirlo. La reforma establece definiciones claras sobre distintos tipos de extorsión —incluida la telefónica, digital, carcelaria y presencial—, además de fijar penas más severas y permitir una mejor coordinación entre autoridades federales, estatales y municipales.
La ley también contempla la creación de protocolos para rastrear llamadas, seguimiento financiero a los pagos exigidos por grupos delictivos y medidas de protección para víctimas y denunciantes. Con ello, se busca frenar una de las prácticas criminales que más han aumentado en los últimos años y que afecta tanto a ciudadanos como a pequeñas y medianas empresas.
Los legisladores destacaron que la falta de una norma homologada dificultaba la persecución del delito, ya que cada estado tenía reglas distintas. El dictamen será turnado al Ejecutivo para su promulgación en el Diario Oficial de la Federación.
Con información de El Universal.
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