Una operación conjunta entre el gobierno de México y los Estados Unidos logró un golpe significativo contra una red de casinos vinculada al Cártel de Sinaloa y a la familia Hysa, que era investigada por lavado de dinero desde hace tres años.
La acción incluyó sanciones emitidas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) y bloqueo de cuentas contra una decena de casas de apuestas en Sonora, Sinaloa, Baja California y Tabasco, acusadas de triangular recursos a través de múltiples jurisdicciones.
La presidenta Claudia Sheinbaum reconoció las sanciones y pidió que los establecimientos de juego se regulen mejor para evitar convertirse en “lavadoras” del crimen organizado.
Con información de El Universal.
AR

