El titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), general Ricardo Trevilla Trejo, explicó las razones por las que el Ejército Mexicano y la Guardia Nacional (GN) no intervinieron de manera directa en la protección de Carlos Manzo, alcalde de Uruapan, Michoacán, asesinado el 1 de noviembre de 2025 durante las celebraciones del Día de Muertos.
Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, el general señaló que el protocolo militar no falló, aunque reconoció que la seguridad del edil pudo haberse reforzado si él hubiera aceptado la protección de la Guardia Nacional, cuyos elementos cuentan con capacitación especializada en resguardo de funcionarios.
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Trevilla Trejo destacó que el caso está bajo investigación de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Michoacán y que el Ejército colabora con las autoridades estatales dentro del Plan Michoacán para la Paz y la Justicia, que busca fortalecer la seguridad de autoridades locales y federales.
Por su parte, el fiscal Carlos Torres Piña confirmó que el autor material del asesinato fue Víctor Manuel Ubaldo Vidales, un joven de 17 años, presuntamente integrante de una célula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) que opera en la región. De acuerdo con los peritajes, la prueba de rodizonato de sodio confirmó que el arma calibre 9 mm utilizada en el ataque fue disparada por el menor.
Las investigaciones también vinculan la pistola con otros dos homicidios cometidos en octubre en Uruapan. El fiscal detalló que el joven, originario de Paracho, Michoacán, se ausentó de su domicilio una semana antes del atentado, lo que coincide con la planeación del crimen. Además, indicó que al menos dos personas más participaron en la logística del ataque, cuyos nombres permanecen reservados debido al sigilo de la investigación.
Con información de Infobae
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