El viernes 4 de julio, cientos de personas se movilizaron en colonias como Condesa, Roma y cerca de la embajada de EE. UU., convocados por el Frente Anti-Gentrificación para denunciar el encarecimiento de rentas vinculado al turismo, al auge de Airbnb y la llegada de nómadas digitales, muchos ciudadanos estadounidenses que se establecieron en la CDMX desde 2020 .
Aunque la marcha arrancó de manera pacífica, en su tramo final un grupo encapuchado vandalizó escaparates de cafés y boutiques, lanzando consignas como “Gringos, dejen de robarnos la casa”, pintando grafitis antiestadounidenses y algunas agresiones verbales hacia turistas . Asimismo, se exigieron medidas contra plataformas de alquiler y control de rentas.
La presidenta nacional Claudia Sheinbaum calificó los actos violentos como xenófobos y rechazó las expresiones nacionalistas, mientras llamó a enfrentar la gentrificación con regulación urbana y soluciones habitacionales, en lugar de manifestaciones hostiles . El evento se inscribe dentro de un debate global similar al vivido en Barcelona, Venecia y Lisboa, donde residentes han protestado por el turismo desmedido ().
Analistas señalan que el aumento en los precios de vivienda obedece tanto a la entrada de extranjeros de alto poder adquisitivo como a fallas reguladoras del mercado inmobiliario capitalino, además de la lentitud en la implementación de la reforma a la Ley de Turismo, que busca limitar los alquileres de corto plazo.
Con información de El País.
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