La Secretaría de Economía inició una investigación antidumping y antisubvención sobre las importaciones de pierna y espaldilla de cerdo originarias de Estados Unidos, de acuerdo con una resolución publicada en el Diario Oficial de la Federación.
La investigación fue solicitada por las empresas Alimentos Kowi, Alimentos Soles, Comercializadora Porcícola, Proteína Animal y Sonora Agropecuaria, las cuales señalaron posibles prácticas desleales en el comercio de estos productos.
Te puede interesar México busca diálogo con EE. UU. sobre aranceles al tomate
Según la Secretaría, el Consumo Nacional Aparente de pierna y espaldilla de cerdo creció 8% entre 2022 y 2024. Este aumento se explicó por un incremento de 1% en 2023 y de 7% en 2024. En el mismo periodo, el volumen total de importaciones creció 10%, con Estados Unidos como principal proveedor al concentrar 86% del total importado.
En contraste, la producción nacional registró una caída de 3% durante el periodo analizado, mientras que las exportaciones disminuyeron 36%, al reducirse 14% en 2023 y 26% en 2024.
Las empresas solicitantes señalaron que entre 2022 y 2023 las importaciones cubrieron prácticamente todo el crecimiento del consumo nacional, lo que obligó a la producción nacional a desplazar parte de su oferta hacia canales donde se comercializa carne proveniente de establecimientos no Tipo Inspección Federal (TIF). En esos mercados, los precios suelen ser más bajos debido a que la inocuidad y la trazabilidad no son factores determinantes para el consumidor.
La Secretaría de Economía observó que el crecimiento de 7% del mercado nacional de pierna y espaldilla de cerdo se cubrió principalmente con importaciones originarias de Estados Unidos, que aportaron 75% del incremento, mientras que la producción nacional resultó afectada.
En el expediente también se documentó la existencia de diversos subsidios otorgados por el gobierno federal y gobiernos estatales de Estados Unidos a su industria porcícola, los cuales serán analizados durante el proceso.
La dependencia estableció como periodo investigado el comprendido entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2024, y como periodo de análisis de daño el lapso de 2022 a 2024. Asimismo, informó que aceptará la participación de partes interesadas y que, en su caso, podrá imponer cuotas compensatorias definitivas, incluso de manera retroactiva hasta 90 días antes de la aplicación de medidas provisionales.
Este proceso se da en un contexto de tensiones comerciales bilaterales, luego de que en abril de 2025 el gobierno mexicano advirtiera la posibilidad de imponer cuotas al cerdo estadounidense, tras el anuncio de Estados Unidos de aplicar medidas antidumping a las importaciones mexicanas de tomate. Actualmente, Estados Unidos mantiene una cuota antidumping de 17.09% al tomate mexicano.
Con información de El Economista
MM

