Venados entran a las semifinales del Ascenso MX

0
278

Los Venados están en semifinales. El ciervo cumplió con el pronóstico y redondeó una gran llave que comenzó con un triunfo 2-0 en el juego de Ida y concluyó con una derrota 0-1 en la vuelta ante Zacapetec, para colarse, como “caballo negro” a una instancia que no estaba diseñada para este equipo.

Pero la grandeza ahí estuvo siempre y pese a la derrota en el “Coruco” Díaz, el ciervo aguantó estoico y se metió a la semifinal donde ahora se las verá con Club Atlético San Luis.

Zacatepec salió a hacer lo que tenía que hacer. Encontró el gol de vestidor antes de los dos minutos y con ello dio el primer paso hacia su objetivo. El problema es que Venados tenía el mismo objetivo y después del sacudón de la anotación se plantó como sabe hacerlo y mantuvo el control de la pelota.

La anotación cayó tras el cobro de una falta afuera del área. Giovanni Hernández metió un balazo que Carlos Robles no pudo despejar y la pelota le quedó muerta para que César Huerta cruce a Navarrete y ponga el 1-0 favor para los cañeros.

Venados no se desesperó después del gol en contra. Por el contrario, se reacomodó y ajustó líneas con lo que tomó el control de pelota y enfrío el ímpetu del local.

El equipo de Sergio Orduña mostró el mismo orden que en el juego de Ida le permitió salir airoso. Con Tamay por derecha y Franco Faría por izquierda abrió el campo y dejó en Uscanga el reparto del pastel y en Aldo Polo, la recuperación de la pelota.

Con el marcador en contra, Venados se fue al descanso para reacomodar y escuchar las palabras de Orduña antes de salir a enfrentar los 45 minutos más difíciles de todo el torneo hasta ese momento.

Al complemento salieron los mismos hombres. La tónica, muy similar a los primeros 45 minutos: Zacatepec tirado al frente con más ímpetu que idea y con Venados dispuesto al contragolpe con la velocidad de sus volantes. Al 55’ Luis Sánchez se pintó de amarillo por impedir el cobro de una falta.

Después, el ciervo mostró el colmillo y se dedicó a tocar la pelota para provocar la desesperación del rival. Los verdiblancos estaban correteando detrás de la pelota y cuando la tenían, chocaban contra la barrera defensiva y las manos de Navarrete.

Orduña mandó bajar la cortina metálica y mostró que la Liguilla, además de goles, se gana con colmillo y experiencia y si algo tiene el técnico astado es precisamente eso: experiencia.

El ciervo está en semifinales. Se verá con el líder y actual campeón. El equipo yucateco llega a Mérida hoy lunes para plantear la estrategia con la que se medirán a su siguiente rival.

Fuente

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here