Tamales procesados con glutamato, ¿qué daños causan a la salud?

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En el Día de la Candelaria, es el día en el que más tamales se comen durante el año, se conmemora con un rico atole y el platillo; los puedes comprar con tu tamalero de confianza, los hay verdes, de mole, de rajas y dulces, sin embargo, también existen en bolsa, así como lo lees.

Este tipo de tamales los puedes encontrar en el supermercado, la publicidad explica que se comen directo de la bolsa, solo se calientan en el microondas y “deleitará tu paladar”, sin embargo, los platillos procesados contienen glutamato monosódico.

El glutamato de sodio o monosódico es la sal sódica del ácido glutámico que, de acuerdo a la Profeco, es un aditivo muy común en los alimentos procesados y se utiliza también en la cocina del oriente.

El concentrado se extrae del betabel o de la caña de azúcar y provoca que el sabor de la comida se incrementa cuando entra en contacto con la lengua, es por eso que se considera como un potenciador de los sabores a pesar de que si es consumido solo tiene un gusto desagradable.

¿Por qué son malos los tamales procesados?

La Food and Drug Administration de Estados Unidos de América (FDA) considera al glutamato monosódico (GMS) como un aditivo “generalmente seguro”, sin embargo, la  FAO/OMS de Expertos en Aditivos Alimentarios (JECFA) que su ingesta no produce síntomas adversos.

Algunos detractores de su consumo explican que pueden producir dolor de cabeza, sofocación, taquicardia, sensación de presión, adormecimiento, dificultad de la boca para respirar, sudoración, dolor de pecho y debilidad.

Y otros estudios afirman que el glutamato monosódico interviene en la parte del cerebro que regula la saciedad, por lo que aunque comas no te sientes lleno; lo que contribuye a la obesidad y puede provocar cierta toxicidad a nivel neuronal y hepático.

Con Información de la Procuraduría Federal del Consumidor.