Los Chan Sabido, con la música en el alma

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Cesáreo fue el tronco, quien es recordado por formar coros. Su legado lo siguen sus hijos, de igual nombre (+) y José Luis, quien es concertista internacional, y su nieta Ana

Una familia que ha aportado mucho musicalmente hablando al Estado de Yucatán es la familia Chan Sabido, cuyo tronco fue Cesáreo Chan Blanco, quien siempre será  recordado como un incansable promotor musical, y responsable de la formación de diversos coros infantiles.

De su amor por la música, entre sus ocho hijos se han destacado Cesáreo y José Luis Chan Sabido, el primero, fallecido en 2015, fue el fundador de la escuela Preparatoria 2  y director durante más de dos décadas, del Coro Académico de la Uady, mientras que el segundo es en la actualidad un destacado concertista de talla internacional y cuya hija Ana Isabel Chan Flores,  también rinde homenaje a su abuelo haciendo de la música su pasión.

Cesáreo nació en Timucuy, Yucatán el 27 de agosto de 1918. Inició su formación musical desde los 13 años, gracias al talento descubierto por monseñor Juan Arjona Correa, rector del Seminario Conciliar de San Ildefonso quien le otorgó una beca a Cesáreo para estudiar en la Escuela Superior de Música Sacra en León, Guanajuato, en 1946, esto sin ser seminarista.

A su retornó a la ciudad, a principios de los años 50, fue maestro de capilla en el Seminario, de canto gregoriano y director del coro y organista de la Catedral, pero también se dedicó a promover la música coral en espacios públicos y privados a través de la educación básica y media, difundiendo este arte como una herramienta para sensibilizar a los niños y jóvenes en formación.

Tuvo a su cargo los coros en las Escuelas Olegario Molina, Central, Montejo, Educación y Patria, Hispano Mexicano, Simón Bolívar, Joaquín Peón Aznar y los coros de Santa Lucía en Mérida, del municipio de Progreso y de la Escuela Secundaria Federal No. 1, este último conformado por maestros.

A Cesáreo Chan Blanco, quien falleció en el año 2010, se le recuerda siempre portando su guayabera, ya que estaba muy orgulloso de sus orígenes; compuso las  jaranas “Timucuy” y “Tomasita”, que dedicó a sus dos amores:  a su pueblo natal y a su esposa y madre de sus ocho hijos, Tomasita Sabido Arias.

La familia transpira notas musicales. Los integrantes parece que apenas aprendieron a escribir comenzaron a aprender a leer pentagramas.

Algo muy importante de destacar es que desde 1970 toda la familia, papá, mamá y los hijos,  integraron el conocido coro Chan Sabido, que participaba en todo tipo de eventos, pero en especial en misas y bodas ya que interpretaban música sacra.

De aquel coro, el maestro José Luis recuerda que era un niño de apenas cinco años y ya participaba en él, y también como apenas dos años después, recibió de su padre el más importante regalo en su vida: un violín. Para completar el regalo sus padres lo inscribieron a clases de violín con el prestigiado maestro Luis G. Garabito, originario de Guadalajara que vino a radicar a Mérida.

Antes de cumplir los 12 años, se fue a estudiar a Xalapa, donde estuvo siete años; de hecho, formó parte de la Sinfónica de la capital de Veracruz siendo aún menor de edad.

Su talento lo llevó a ser egresado de la Universidad de Música y Arte Dramático de Viena, Austria, donde por varios años tocó en la Ópera de Cámara de Viena, trabajando para sus solistas como violinista; también trabajó para la Sinfónica y la radio y televisión de Austria.

Actualmente es director general y artístico de la Vienna Music & Art Academy Yucatán, y en estos días participará en una serie de 10 videos denominada “Mérida mi hogar” en el que junto a Luis Fernando Tío, interpretarán bellas canciones de la trova yucateca, reviviendo sus historias de infancia en la rumbos de la Ermita y San Sebastián. Dichos vídeos se podrán ver a través de la página www.midvi.mx, y posteriormente en el canal José Luis Chan Sabido de Youtube.

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