Leones gana el último juego de la serie frente a los Pericos en el Kukulcán

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Decir que los Leones salieron totalmente del bache en que se metieron a inicios de la semana sería mentir.

Los melenudos ganaron 8-7 y evitaron la barrida ante los Pericos de Puebla. Pero volvieron a verse en situaciones muy comprometidas en el tercer encuentro en el Parque Kukulcán.

Ofensivamente se vieron mejor que en las dos noches previas. Eso ni qué.

En pitcheo, titubeantes en casi toda la jornada, en una noche en la que a nada estuvo que se les fuera de las manos una victoria valiosa.

Drama y tensiones de principio a fin, salvados por una cerebral actuación de Chad Gaudin, el guante de Walter Ibarra en los alrededores de la segunda base y lo hecho antes al ataque.

Porque pese a los sustos, al menos batearon. Puebla sacudió a Yoanner Negrín con tres carreras en la alta de la tercera y parecía un desplome del cubano. Pero nuevamente el as salió a flote.

Y los Leones, ahora sí, batearon. Bueno, no todos. Yucatán despertó haciendo racimo de cinco en el cierre para voltear el marcador.

Leo Heras produjo dos con biangular y nuevamente Humberto Sosa se puso en boca de todos.

El veracruzano se voló la barda con dos en base y coronó esa ofensiva, clave en el desarrollo del encuentro, en el que Everth Cabrera bateó par de hits para mantenerse empatado en la cima de los mejores bateadores de la Liga Mexicana (con porcentaje de .427).

Luego Negrín lanzó con suficiente potencia para merecer la victoria. Completó seis actos con solidez. Y en esta campaña otoñal un abridor león con esa duración es agua en el desierto.

Yucatán llegó a estar 8-5, pero el relevo estuvo entre mal y pésimo y de milagro mantuvo la ventaja en las entradas seis y siete.

Maikel Cleto de hecho entró desde la séptima, y se fue en la octava con la brújula extraviada. Una pena que un exlanzador de Grandes Ligas tire tanta bola. El moreno dominicano se perdió en su velocidad. Una pitcheada le fue medida en 99 millas, algo que no habíamos visto aquí en Mérida.

Pero mucha pedrada no te garantiza straics. Y se gana con control más que con fuerza. Chad Gaudln lo relevó y salió avante gracias a un gran lance de Walter Ibarra a una rola que se iba al prado derecho, con la del empate ya cruzando la goma.

Luego de esta serie de pesadilla, los Leones reciben hoy a Oaxaca. Necesitan ganar y para ello, quitarse presiones. Mente, ya lo dijimos, mucha mente. Y menos físico.

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