IMSS exhorta a no descuidar la higiene bucal y brinda unas recomendaciones

0
405

Los menores de cinco años de edad y adultos mayores son más vulnerables a generar padecimientos como la candidiasis o candidosis oral.

Durante esta emergencia sanitaria por COVID-19, también es importante supervisar la higiene bucal de todos los integrantes de la familia, sobre todo la de los menores de cinco años de edad, adultos mayores y aquellos que presentan algún padecimiento crónico, como la diabetes.

Estos grupos son más vulnerables a generar candidiasis o candidosis oral, por lo que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), a través de la Oficina de Representación Yucatán, orienta sobre este padecimiento y emite algunas recomendaciones para llevar a cabo en casa y evitar estos casos.

El titular de la Coordinación Delegacional de Estomatología, Gabriel Miguel Peraza Gallareta, informó que la candidiasis o candidosis oral es ocasionada por el hongo “candida albicans”, habitante natural de la cavidad bucal que al existir una disminución en el sistema inmunológico de los pacientes, puede proliferar en exceso y ocasionar placas blancas visibles en la lengua o en el interior de las mejillas, lo que puede generar mal aliento, pérdida del gusto y dificultad para tragar, entre otras complicaciones.

En ocasiones, puede afectar la parte superior de la boca y alcanzar las encías, las amígdalas o la parte posterior de la garganta, refirió.

Cualquier persona puede tener esta afectación, pero es más frecuente en los bebés y adultos mayores, ya que suelen tener su inmunidad reducida; también se puede manifestar en gran medida en quienes tienen ciertas enfermedades, principalmente inmunosupresoras, o en personas que toman determinados medicamentos.

Peraza Gallareta señaló que los pacientes con diabetes tienen cuatro veces más riesgo de desarrollar enfermedades bucales, por ello se recomienda que también extremen cuidados. Este problema bucal es menor si la persona es sana, pero, si tiene el sistema inmunológico inhibido los síntomas pueden ser más difíciles de controlar.

Para prevenir el problema se recomienda, en caso de lactantes, limpiar la boca y encías con una toallita o gasa húmeda, cuando menos una vez al día. Una vez que el menor comience a tener dientes, éstos deben ser higienizados con un cepillo de dientes suave y con una pequeña cantidad de pasta dental que no contenga flúor y sea apta para infantes, en una pequeña porción del tamaño de una lenteja.

En jóvenes y adultos es importante que, además de cepillarse los dientes después de consumir cualquier alimento o bebida, utilicen de preferencia enjuague libre del alcohol e hilo dental.

Mientras se tenga esta infección es importante intentar cambiar el cepillo de dientes con mayor frecuencia, para evitar la presencia de virus o bacterias, mencionó el especialista.

Fuente