4 tazas de café ayudan al corazón

0
19

Cada vez es mayor el número de estudios que constatan los beneficios del consumo del café y la cafeína para la salud humana. Es el caso, entre otros, de un efecto ‘curador’ del hígado graso y de un efecto ‘protector’ frente a la diabetes tipo 2, la esclerosis múltiple, el cáncer colorrectal y la enfermedad de Párkinson.

Sin embargo, las bondades de la cafeína no acaban aquí, ya que también ayuda a prevenir las enfermedades cardiovasculares. Y, ahora, investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad Heinrich Heine de Düsseldorf (Alemania) han descubierto el porqué de esta protección cardiovascular de la cafeína y, lo que es más importante, la ‘dosis’ diaria necesaria para lograr este nuevo beneficio.

Como explica Judith Haendeler, directora de esta investigación publicada en la revista científica “PLOS Biology”: “nuestros hallazgos muestran un nuevo mecanismo de acción de la cafeína. Un mecanismo que lo que hace es promover la protección y reparación del músculo cardiaco a través de la acción de la proteína mitocondrial p27”.

Si bien el café era considerado en el pasado como “nocivo” para la salud, los estudios han demostrado que su consumo es beneficioso. Pero lo que no han mostrado es la razón por la que se explica este beneficio. Tampoco en el caso de las enfermedades cardiovasculares. Así que los autores del nuevo estudio llevan años investigando el efecto del café sobre el sistema cardiovascular. Una labor que, entre otros logros, ha permitido identificar la concentración necesaria para que la cafeína tenga un efecto fisiológicamente relevante –y positivo– sobre la función de las células endoteliales, esto es, las células que recubren el interior de los vasos sanguíneos.

Y, exactamente, ¿cuál es esta concentración o ‘dosis’ fisiológicamente relevante de la cafeína? Pues la contenida en cuatro tazas de café. Pero, ¿qué hacen estas cuatro tazas, y no menos, para inducir un beneficio? La verdad es, que más allá de la implicación de las mitocondrias –los orgánulos responsables de lograr la energía que necesitan las células–, no se sabe. O así es como ha sido hasta ahora.

El nuevo estudio muestra que las mitocondrias de los principales tipos de células cardiacas contienen p27, proteína bien conocida por inhibir el ciclo celular y, por ende, por su papel como supresor de tumores. Y, asimismo, la p27 mitocondrial promueve la migración de las células endoteliales, evita la muerte de las células del músculo cardíaco e induce la conversión de los fibroblastos en células ricas en fibras contráctiles. Unos efectos de p27 a tener muy en cuenta, dado que resultan absolutamente cruciales en la reparación del músculo cardiaco tras un infarto agudo de miocardio.

Fuente

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here